Número 149


¡¡¡BIENVENIDOS AL TREN!!!

Y ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!! a este “joven” que ya tiene 17 años. Como crecen los chicos … Cuanta alegría saber que llevo tantos años acompañada fielmente por autores y lectores … Que viajan en el trencito que une países y escritores sin distinciones.
Y hablando de viajes, esta maquinista se tomó un recreo y estuvo presente en el “57 Encuentro Internacional de Poetas” de Villa Dolores (Córdoba). Reencontrando antiguos amigos y conociendo nuevos. Como diría Don Oscar Guiñazú Álvarez, su creador, un encuentro de poesía y amistad.

El tren quiere partir … la locomotora humea y el jefe hace sonar la campana. Allá vamos rumbo a la provincia de Córdoba, para recibir a una entrañable amiga: MÓNICA FORNÉS. Nacida en Curuzú Cuatiá (Corrientes), en 1.970 se radicó en la ciudad de VILLA DOLORES (CÓRDOBA) donde aún reside. Pertenece a "Tardes de la Biblioteca Sarmiento" y es miembro activo de la Sociedad Argentina de Escritores - S.A.D.E. Filial Villa Dolores. También es una infatigable colaboradora en la organización de los "Encuentros de Poetas" de su ciudad. Ha publicado en diarios y revistas literarias del país, entre otras: "Democracia" y "Provincia" (Va.Dolores), "Eco de Cristal" (Córdoba), "El Faro" (Chaco), "Versos y algo más" (Rosario), "La Noticia" (Tucumán), "Revista de los Poetas" (San Francisco-Cba.), "Luz Verde" (Chile) y "Hoy Canelones" (Uruguay). Próxima a editar un libro de poemas. Aquí nos arrima sus obras, plenas de sensualidad y a corazón abierto, que espero les agraden como a esta maquinista.


AGUAMARINA

Desnuda, bajo la luz
te aguardo …
Cabellos de alga y sal,
donde habitan
hipocampos, corales agrestes,
translúcidas medusas.
Los ojos blandos
de aguamarina y nácar.
Las manos enjoyadas
de mágicos nautilos.
Los muslos, arrecifes poblados
de peces multicolores,
plenilunios de lujuria …
Desnuda, bajo la luz
te aguardo;
tu voz es un susurro
nombrándome.
Y voy
a morir de espuma
en tus acantilados.


AGUAZUL

Navego
             con las hojas
perdidas de tu otoño,
donde la sangre devela
los últimos rubores.

Ajadas lunas,
                     dormidas
en el lecho del río.

Por un recodo de tu ausencia
la bruma azul
regresa desde el agua,
con besos de escama
y plata.


CANCIÓN DE AGUA

Por la garganta de piedra
canta el agua
                      su verbo húmedo.

El sol
         lanza
los últimos dardos.

Desde su trono
             la maga del agua
libera
         el cauce del poema.


MAREAS

He de dejarte ir,
verte soltar amarras,
caracola desnuda de su voz,
y partir …
              con la luna más clara.

Debo decirte adiós;
que navegues la luz
de la mañana …
y regreses a mí,
con la primera ola
de la marea alta.


AGUADA

Hay un mordisco
de luna y deseo;
vigilias
en la profundidad
de la artesa.

En el ocaso
bosteza la fontana
su ritual:
             invocación del agua.

Tus besos
de acuarela y polen
fecundan el río
                         de peces
y gemidos.


Nos despedimos de Mónica (prometiendo regresar) y el trencito cruzó las Altas Cumbres (¡hermoso paisaje!) para recalar en la ciudad de Córdoba. Allí aguardaba otro amigo: FEDERICO SERVANDO RODRÍGUEZ. Reside en CÓRDOBA capital. Contador Público, experto en cálculo financiero, ha realizado estudios de Postgrado en Evaluación de proyectos de inversión. Fue docente universitario de Matemática Financiera. Por cuestiones profesionales ha trabajado en Estados Unidos, Canadá, Bahamas, Reino Unido, Francia, España, Italia, Sudáfrica, Chile y Paraguay. Amén de recorrer otros países en calidad de turista. Es articulista en revistas sobre temas de economía e historia argentina. Miembro de la Sociedad Argentina de Escritores.  Es narrador, ensayista, poeta y lector compulsivo. Nos trae hoy sonetos (género que a esta maquinista el agrada mucho) de su libro “Cien sonetos para un ángel”. Poemas plenos de romanticismo y amor.

V.-

Fue así, que sin haberte conocido,
mi sangre en su vigilia te soñaba.
Tu fragancia en el aire respiraba,
mi débil corazón empobrecido.

Quebrado, anhelante y dolorido,
de tu esencia ignota me impregnaba.
Un antiguo misterio me arrastraba …
mística de un amor nunca vivido.

Así fui a buscarte entre la gente;
encontrarte, tesón y agotamiento …
como contar las gotas del rocío.

Mi suerte trazó un rumbo diferente;
acatando un secreto mandamiento …
¡fue a cruzar tu camino con el mío …!


XII.-

He soñado tenerte entre mis brazos
cuantas veces, mi cielo. ¡Cuántas veces…!
Y estrecharte febril, antes que empieces …
a desandar tus pasos, sin mis pasos.

el amargo sabor de mis fracasos,
me privó de ese anhelo, te pareces,
a la noche elusiva … ¡Amaneces…!
¡Y espero ilusionado otros ocasos …!

Una noche yo sé que serás mía …
Una noche gloriosa en primavera.
Una noche sin fin ni madrugada …

Y esa noche de néctar y ambrosía …
Esa noche, será mis prisionera …
Mi pequeño gorrión, mi niña amada.


XXIII.-

Codiciando mis manos tu cintura,
tu aroma de magnolias me adormece.
Un impulso vital se enciende y crece,
al influjo fiel de tu curvatura.

Y soñando tal vez con la espesura
de tu pubis de niña, se estremece,
mi temple de artesano que se mece,
entre el viento feliz y la locura


¿Qué palabras habrá para explicarte,
del grito de mi sangre que te llama,
desde la ansiosa patria de mi anhelo…?

¿Qué no haría ángel mío, por robarte,
ese beso que mi ilusión inflama,
causa de mi zozobra y mi desvelo…?


XLV.-

Qué gloriosa agonía poseerte,
ese instante febril, siempre soñado …
Contemplarte, aliento entrecortado,
y el delirio feliz de retenerte.

Festejar cada lance de mi suerte …
dilatar el minuto apasionado …
besarte con el pulso acelerado,
dispuesto a morir para tenerte.

Qué gloriosa agonía, reina mía;
cuando el éxtasis pasa, victorioso,
y renace el momento de la calma …

Y me envuelven tu paz y tu armonía …
y relajas tu cuerpo vaporoso …
¡y otra vez te apoderas de mi alma …!


LXXXV.-

No morirá mi amor, la misma muerte,
que implacable, me arranque de tus brazos;
no podrá deshacer nunca los lazos,
que un día te amarraron a mi suerte.

Podrá quedar exánime, inerte,
mi cuerpo en el camino de tus pasos;
más vivirá de nuevo en mil ocasos,
la dulce embriaguez de poseerte.

Ese amor que animara mis instintos;
la pasión que inflamara cada beso;
no podrá apagarse con mi ausencia.

A través de intrincados laberintos,
viajará mi mensaje de embeleso,
mientras encienda el día tu presencia.


              de su libro “CIEN SONETOS PARA UN ÁNGEL”


Nos despedimos de Federico, la maquinista se aprovisionó de criollitos para el mate y siguió el trencito la marcha. No iba demasiado lejos para recibir a otro reencontrado amigo: JUAN CARLOS AVIÑÓNació en Paraná (prov. de Entre Ríos) y reside en RÍO CEBALLOS (prov. de CÓRDOBA). Cursó los estudios secundarios en el Colegio Nacional Monserrat (Córdoba capital) y realizó estudios en la Escuela Provincial de Artes Plásticas “Figueroa Alcorta”. Participó de varias muestras de pintura en el país y el extranjero para finalmente recalar en la literatura, donde actualmente cultiva el género poesía casi con exclusividad.  Publicaciones: En la fragua (poemario) (2009) Mi lado izquierdo (poemario) (2010) La búsqueda (novela) (2011) Desde el fuego … (poemario) (2011) Rescates (poemario) (2013) Amores, desamores y otros crecimientos (2014) y Versos de cuna (2015). Integra diversas antologías entre ellas: Leyenda de unión entre los pueblos (2009 Villa Dolores – Córdoba) Volver en palabras (2011 Carlos Paz – Córdoba) Ant. Antonio Delfino (2014 Gaiman – Chubut) XVIII Encuentro Internacional de Poetas de Zamora (2014 Michoacán – México). Asiduo participante de encuentros de escritores y poetas en distintos lugares del país. De su último libro nos deja hoy sus poemas, plenos de sentimiento y emoción.


ESTIRPE POÉTICA

Hay voces de la noche
que llegan en silencio,
de la sangre,
                 las vísceras,
                                 el tiempo.

Reclaman nuestra alerta
en ocasiones,
para no hundirse en el abismo del olvido.

Allí está el corazón,
poeta impostergable,
magia,
          letra,
                 razón,
                           cuño y estirpe,
ardiendo de pasión
                                en el latido.


PERFUME DE RÍO
                                    (a mi río Paraná)

Madera de niñez
                          en el recuerdo,
mezclada en la corriente
del arisco camino
que viaja con el río.

Regresas a la piel
un tiempo sin disfraces.

Perfume
que una nota de humedad
                                             celebra
enamorada de la brisa.


CUANDO DIGO

Si digo Amigo,
digo respeto,
sueños de siempre
                             cerca del fuego …;
digo mi entrega,
digo “te creo”

Si entiendes que te digo
“estoy presente”,
dispón de mi paciencia
y de mi hombro.

Si sientes que tu herida me traspasa,
entonces
               digo Amigo
y la muerte se retira
                                  avergonzada.


EL VERBO …

Espero verte,
                      Amor,
como ayer,
                    cada vez,
                                    como siempre.

Enamoradas,
                       las vocales,
sumarán su intención a consonantes
para intentar el verbo imprescindible …

Con esta realidad,
                              te aguardo entre mis brazos.
Espero verte pronto,
                                   Amor impune.


POEMA SOLO

Quisiera estar contigo cada instante,
cubrir con la pasión todas las dudas,
el hielo del abismo
que media entre tu piel y mis caricias.
Ser tu amigo por siempre,
amante,
              compañero,
                                   socio de por vida,
devorador del tiempo y la distancia,
del miedo que me ocultas,
del pasado indiscreto.
Desterrar la culpa y los culpables,
quemar las naves, todas,
dormirme en tu regazo.

Pero tengo una hermana muy querida
que no aprueba mi anhelo en estas cosas,
que me quiere en el viento cada día …
Su nombre es Soledad
                                       y no sabe estar sola.


                    de su libro “VERSOS DE CUNA”


Como estábamos cerca de un aeropuerto internacional y a la locomotora le gusta subirse al avión …. allá nos fuimos hasta España, para conocer a un nuevo pasajero:  ÁNGEL MEDINA. Vive en MÁLAGA (ANDALUCÍA) ESPAÑA. Actualmente está jubilado como Funcionario del Estado. Le interesa la literatura en general y sobre todo aquello que te conduce a la reflexión. Por ello, sus autores preferidos son los que contribuyen a la formación del pensamiento, tales como Giovani Papini y Unamuno entre muchos otros. En lo que respecta a sus novelas tiene varias publicadas: “El retorno del Caudillo”. “Historias clónicas”. “El amante clonado”. “El cabreo nacional” y "Vaticano III". Actualmente da los últimos retoques a la corrección de una nueva titulada "Las máscaras de la vida". Suele escribir desde poesía hasta ensayos y relatos breves o cuentos. Hoy nos trae su poesía visceral y evocativa.
E Mail: angmedina_0001@yahoo.es


SOMOS

El pasado es un borrón de tinta que ocupa una parte del libro de la vida. Por eso, cuando aflora la nostalgia los muñecos se rebelan y  se levantan del papel que encierra los recuerdos dejándolos escapar  en un suspiro entrecortado y fugaz.

Te recuerdo demasiado. Hoy tengo ganas de escribir versos tristes. Es lo que me pide el corazón. Léelos  con devoción, mujer.

Somos dos islas
En medio del océano
De la vida
Separadas por un
Brazo de mar.

Somos dos ruiseñores
Que se cantan
Sin poder arrullarse.
Somos dos pájaros
Cuyos trinos acarician
Pero acaban
Disolviéndose
En el aire.

Somos dos cuerpos
Que se  sienten
Pero se niegan
A un mismo tiempo.

Somos dos palabras,
Versos que dicen de
Un novedoso amanecer
Pero que no saben
Escribir la última.
Estrofa.


Somos dos esperanzas
Que se agitan en la brisa
Aunque son conscientes,
Que como la caña
Pueden quebrarse.


Somos dos polaridades
Que se atraen,
Aún sabiendo
De la dificultad
De llegar  a
Prender
La una en la otra.

Somos dos voces
Que se llaman
Por sus nombres
Pero se diluyen
En su propio eco.

Somos dos ilusiones
Que se acercan
Pero están indecisas.
Somos dos  espejismos
Condenadas  a
Desilusionarse.

Somos dos románticos
Empedernidos
Que permaneciendo
Prisioneros
De su propia fidelidad
Han de conformarse
Con el pecado
Que no se comete.

Somos dos colores
Del   arco iris de la vida
Que ha conseguido
Confundir sus propias
Tonalidades
Desconcertado
Con los preceptos.

Somos dos cuerpos
Que son conscientes
De tener a la par
Un espíritu,
Y esa intangibilidad
Se antepone a su sentir

Somos dos lágrimas
Vertidas en la
Distancia
Porque no se atreven
A mostrarse en
La cercanía.

Somos dos que nos
Acercamos
Alejándonos
Y nos alejamos
Acercándonos

Somos dos que
Miramos a las
Estrellas,
A la luna
Y a los astros
Del cielo,
Cuando el
Cielo está a
Ras de una mirada

Somos dos adultos
Con alma de niños
Que se dicen con
La espontaneidad
De la inocencia
Más atrevida,
Aunque sus
Deseos y palabras
Les mantienen
Cerca, muy cerca
Y lejos, muy lejos,
Como las vías
De un tren
Que discurren paralelas
Pero no llegan a
Tocarse.

Somos un beso
Largamente
Anunciado
Que no se consuma.

Somos la consumación
De nuestro ser,
Consumidos
En un destino
Más fuerte que los dos.

Somos la invitación
Que proviene de
Lo oculto de nuestros
Deseos y frustraciones
Sin ser capaces
De convertirlos en
Realidades.

Somos el canto
Que apenas brota
De la garganta
Se acongoja
En su propio eco.

Somos un amanecer
Que se ahoga
En la luminosidad
De su ocaso

Y sin embargo,
Evocando una mirada,
Una caricia,
Un beso,
El sol
Es capaz
De volver a
Brillar como antes.


RÍO  DARRO                 
Rio  Darro,  ¡ah!  Río  Darro                                                
Cristalinas   tus   aguas  bajan
Blancas  como  guijarros
Bajo  hollados  puentes  viajan.
A  un  lado,  la  bella   Alhambra
Al  otro, dédalo  de  callejuelas
Piedras   sarracenas  que  siembran
Historias; vigilantes   centinelas.
“Paseo  de  los  tristes”, que  cantas; a tus píes
Alameda de vetustos caserones
Hilos de plata tejes, mientras sonríes
Vergel que florece pleno de pasiones.
Rincones   donde  se  esconden   romances
Viajeros  que   tu  curso  remontaron
Y  una  vez  atrás   dejaron  tu  cauce
 Sus  cuitas   ciegas  arriba  labraron.
Si como tú, también pudiera ser
Sendero   estrecho,  alma  sin   mancha
Recordar  quisiera   tu  atardecer
Que  la  rosaleda  morisca  ensancha.
¡Ay! Río  Darro,  ¡Ay!  Río  Darro
Mirador  con   tumulto   de   ola
Quejido  de  guitarras,  desgarro
A  los  pies  de  una  farola
Albaicín,  remembranzas   que   dormitan
Jardines  que  se  desnucan  por  tu  tajo
Muros  gastados  del  templo  la  limita
Plazoleta  donde  el  Tenorio  musitó  cabizbajo.
Recoleta,  empedrada,  ya  sin   belleza…. sóla
Árboles  de  hojas  perennes  o  caducas
Fuente  de  mármol,  blanco  amapola
Pan  mojado, salsa  de  caracol, manduca.
Suspiros  que  la  palabra  retarda
Lágrimas  encierran  el  tarro
Y  al  abrirse, el   cielo   las  guarda.
¡Ay!  Río  Darro,  ¡Ay! Río  Darro.

Bella Andalucía … ya regresaremos … Por esas cosas de la vida, este viaje ha resultado de onda romántica y cargada de emociones. Para recordarnos que el amor existe.
Al tranquito lento y algo cansado, el trencito regresó a la patria y a su andén. Y aquí los espera con sus poemas y/o sus cuentos. Más una minibiografía. Pueden enviar el material a: letrasenelanden@gmail.com
Será hasta el próximo viaje. Un abrazo

CRIS FERNÁNDEZ

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